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Cuentos Solidarios 2008

Cuentos Solidarios 2008Cuentos Solidarios 2008 (book)

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Los "Cuentos Solidarios" es una iniciativa desarrollada en el seno de Escritores Club(http://www.escritoresclub.com), en la que diversos escritores unen sus plumas en beneficio de organizaciones sin ánimo de lucro, en su afán de hacer de la literatura una herramienta transformadora que haga de este mundo un lugar mejor donde vivir. En este primer volumen titulado "Los Gestos del Suicida", dieciséis autores se unen para ofreceros su peculiar visión del "amor" en todas sus acepciones. Todos los beneficios de esta obra irán dedicados íntegramente a Amnistía Internacional, una organización que se define a sí misma como "Un movimiento mundial de personas que hacen campaña para que los derechos humanos reconocidos internacionalmente sean respetados y protegidos". Cuentos Solidarios cuenta con su propia página web que podéis encontrar en: http://cuentossolidarios.blogspot.com

Cuentos Solidarios

Cuentos Solidarios

Los Cuentos Solidarios son el resultado de la ilusión y el trabajo de un grupo de escritores libres e independientes, unidos por la lengua castellana y por nuestro deseo de hacer de éste un mundo mejor, utilizando para ello la literatura como nuestra única arma.

Los Cuentos Solidarios nacieron originalmente como un proyecto de algunos escritores que habían publicado sus obras en edición bajo demanda, al que posteriormente se unió Escritores Club, un blog de literatura comunal abierto a todo tipo de escritores y temáticas dentro del mundo de la literatura.

Los escritores que animamos esta obra, no sólo nos preocupamos por el mundo literario, sino que también nos interesamos por el mundo que nos rodea. Por eso queremos convertir Cuentos Solidarios en una recopilación anual de las mejores obras, cedidas por escritores independientes, destinando siempre todos los beneficios a organizaciones sin ánimo de lucro.

"Los Gestos del Suicida", es el primer volumen de Cuentos Solidarios. Con él iniciamos la publicación anual de esta colección, con la que queremos contribuir de forma altruista y solidaria con distintas ONG`s, con la intención de hacer de este mundo un lugar mejor donde vivir.

En este volumen,  dieciséis de nosotros hemos reunido veinticuatro de nuestros relatos, para intentar ofreceros una particular y personal definición de lo que es el amor. Los beneficios de este volumen serán destinados íntegramente a Amnistía Internacional una organización que se define a sí misma como "Un movimiento mundial de personas que hacen campaña para que los derechos humanos reconocidos internacionalmente sean respetados y protegidos".

Los autores que han colaborado en este volumen han sido:

Anca Balaj - Andrea López de León - Diego Jurado Lara - Eduardo Martos Gómez - Federico Laurenzana - Florencia Moragas - Francesca Verd - Josué Ramos - Juan Carlos Boíza López - María Martínez - Marta Lilián Molano - Óscar Álvarez - Ricardo Miranda - Rocío de Juan - Rudy Spillman - Yolanda Escribá

Y los relatos incluidos llevan los títulos:

Papá se ha enfadado... - El Tropiezo - Champán Cristal - La insatisfacción insufrible - Bajo una roca profunda - La montaña - Sensación imperfecta - Caverna de abstractos - Amor a la carta - En el Calidoscopio - Asimo - La oscuridad - La bestia -Rescate - Tres flores blancas en el muladar - Colosó - Pushkin mirando la Luna - Nosotros - Aperitivo con la princesa - El halcón y la paloma - Un sueño de vida - Ciudadano herido - El campesino y el maestro - Don Pereza.

Esperamos conseguir con esta obra que encontréis respuestas a algunas de vuestras inquietudes y también un momento agradable de esparcimiento, acompañados de nuestra literatura.

Si quieres saber más sobre los Cuentos Solidarios y ser el primero en conocer todas las novedades y nuevas iniciativas que se produzcan, visita regularmente el Blog se Cuentos Solidarios, donde además podrás dar tus opiniones sobre la obra y dialogar con los propios autores.

¡Ayúdanos a hacer un mundo mejor!

Solidaridad

También podéis visitarnos en Escritores Club o Poetas Club, blogs de literatura donde publicamos habitualmente obras y artículos sobre literatura y mantenemos un diálogo fluido con nuestros lectores. Os dejamos con los últimos artículos publicados en ambos blogs.

Escritores Club

  • LA GOMA REINA

    2009 Nov 07

    (cuento para niños)

    Faltaban apenas quince días para el comienzo de las clases en la escuela. La madre de Sebastián le regañaba:
    -Hijo, hazme el favor de revisar tu mochila y poner en orden todos tus útiles escolares. No quiero que lo hagas apresuradamente el último día-
    A lo que el pequeño replicaba:
    Mamá, déjame disfrutar de los últimos días de vacaciones!-
    La precavida madre se había encargado tiempo atrás, de reponer los útiles rotos y perdidos y comprar los nuevos que su hijo necesitaría para el nuevo ciclo escolar.
    Mientras tanto, dentro de la mencionada mochila escolar, se realizaba una disputa poco común. Se encontraban allí reunidos: la goma, el lápiz negro, la lapicera fuente, el sacapuntas, la regla, la escuadra, el compás, la cartuchera, el cuaderno, los lápices de colores y los marcadores. Era la goma la que ejercía toda su hegemonía y poder en la reunión.
    -Quiero informar a todos los presentes- decía la goma, con indudable voz autoritaria y carismática,
    -los motivos de esta reunión: no asistir este año a las clases escolares con el niño Sebastián, para lo cual quiero proponerles un plan-
    La goma ofrecía un plan de acción descartando la posibilidad de que otros útiles escolares se opusieran a su moción de no asistir a las clases escolares, lo cual ocurrió y por parte de más de uno de sus compañeros. Tampoco entendían hasta ese momento, los allí reunidos, cuales eran los motivos de tal moción y en el supuesto caso de que se pusieran todos de acuerdo, de qué manera llevarían dicho plan a cabo. Todos aquellos interrogantes fueron disipados en esa misma reunión por la propia goma, la que no mostró ni la más leve intención de borrarse:
    -Yo me pregunto y les pregunto a Uds., si es justo que, como respuesta al servicio que cada uno de nosotros brindamos, imprescindible para el buen desarrollo de las clases y el aprendizaje de los niños, debamos recibir el mal trato que recibimos. Se nos suele arrojar, maltratar, pisotear, cuando los propios niños no nos usan de proyectiles para ser arrojados entre ellos mismos-
    Una larga e interminable lista de maltratos por parte de los niños, fue enumerada por la goma. Finalizado su discurso, recibió un caluroso aplauso y el apodo unánime de “Goma Reina”. La decisión había sido tomada y la mayoría era absoluta. Solo faltaba que la Goma Reina explicara su plan de acción y como llevarlo a cabo. Un silencio sepulcral inundaba la mochila, mientras todos los útiles escolares escuchaban atentamente lo que su reina, la Goma, tenía que decir:
    -Será suficiente con que cada uno de nosotros nos escondamos fuera de aquí, en lugares estratégicos de la casa, para que nadie de la familia nos pueda encontrar-
    Así fue como la “Goma Reina” fue asignando a cada uno un lugar, el que se convertiría en un verdadero escondite. El voluminoso cuaderno, preocupado por su tamaño, preguntaba:
    -¿Pero cómo haremos para salir de esta oscura mochila?-
    Toda pregunta encontraba siempre su respuesta en la Goma:
    -En la parte superior, ustedes verán unas aberturas. Por allí podremos salir, por lo menos todos los que somos pequeños. Una vez afuera, abriremos la mochila para que puedan salir la escuadra, la cartuchera y el cuaderno-
    Una vez que todos estuvieron fuera, se encontraron con que el placar dentro del cual estaba la mochila, permanecía cerrado con llave. Pero en aquel preciso momento, fuera, se escuchaban voces, a la vez que la llave de la puerta del mismo placar giraba sobre su cerrojo, abriéndose finalmente su puerta de par en par, como confabulándose con el plan que los útiles escolares deseaban llevar a cabo. Entonces fue cuando la “Goma Reina” con su característica rapidez, ordenó:
    Rápido, todos a esconderse!-
    Algunos fueron a parar al bolsillo de algún saco, otros, debajo de una pila de ropa, dentro de un cajón o en el bolsillo de alguna camisa. Todos encontraron finalmente un lugar adecuado para no ser vistos. Y lo cierto es que en el preciso momento en que dicha puerta se abría, apareció la madre de Sebastián diciendo:
    -Hijo, tienes aquí pañuelos limpios y planchados. Te los dejo dentro del cajón de tu placar- a la vez que los guardaba.
    Pero en el mismo momento en que se disponía a cerrar la puerta, advirtió:
    Oh, Sebastián! ¿Qué has hecho con tu mochila? ¿Porqué esta abierta?…¡Y vacía! ¿¿¡¡Dónde están todos tus útiles escolares!!??- la madre indignada dejaba el placar abierto y se dirigía a pedir explicaciones a su hijo.
    La “Goma Reina”, sin perder un solo segundo, ordenó:
    -Este es el momento. Cada uno salga en orden. Rápidamente y sin ser vistos, ubíquense en los lugares asignados-
    Y así como la Goma lo ordenó, así todo resultó. Parecía un verdadero ejército. Mientras tanto la madre volvía al lugar de los hechos acompañada de Sebastián, el que no podía esconder su asombro por lo que estaba sucediendo en la casa.
    A pesar de todos los juramentos proferidos por Sebastián, en el sentido de que él nada tenía que ver con la pérdida de los útiles, los padres no le creyeron. Y en consecuencia, esa noche debió irse a dormir sin cenar.
    Y otros castigos le esperaban si los útiles no aparecían: no más televisión, ni football, ni salidas con amigos.
    Habían ya pasado 2 días y Sebastián se sentía cada vez más triste e incomprendido. Las clases en la escuela estaban por empezar y sus útiles escolares no aparecían por ningún lugar. Esa noche Sebastián se acostó en su cama, dispuesto a dormir sin haber cenado. Pero esa vez lo decidió por voluntad propia. Su espasmódico y silencioso llanto llenaba de lágrimas su almohada. De pronto escuchó una extraña voz susurrarle al oído:
    -Escucha, óyeme Sebastián-
    El niño, sorprendido, buscó a su alrededor, para descubrir de donde provenía aquella voz:
    -¿Quién es que me habla?- preguntó con cierto temor.
    -Soy yo, tu goma de borrar- contestó la voz.
    -¿Dónde estás?- preguntó él, mientras continuaba buscando.
    -Estoy aquí, dentro de la funda de tu almohada, al fondo, abajo- contestó la goma, mientras intentaba asomarse.
    -Introduce la mano y sácame. Charlaremos- acotó.
    Sebastián no se demoró en sacar a la goma de su escondite. Así empezó entre los dos una larga charla hasta altas horas de la madrugada, la que terminó en una verdadera amistad. La goma le relató todo lo que había sucedido dentro de la mochila, lo mal que se sentían por el trato que recibían y el plan que estaban a punto de llevar a cabo. Pero a lo largo de la charla, Sebastián le hizo comprender a su amiga, que la actitud de los chicos (incluyéndose él), era involuntaria e inconsciente y que le parecía muy importante esta toma de conciencia. Él se comprometió personalmente en cambiar los hábitos y la mentalidad de los niños, de manera que se respetara a los útiles escolares en función del servicio ejemplar que de ellos se recibía. Pero Sebastián también aprovechó la oportunidad para expresarle a su amiga que, por otro lado, la decisión de quedarse en escondites diseminados por toda la casa era más bien un castigo para ellos mismos, que una solución al problema.
    -Tú debes sentirte muy orgullosa cuando descubres que gracias a ti, y solamente a ti, se ha podido corregir un error en el cuaderno. Ningún otro útil escolar podría hacer aquello. O cuando el cuaderno descubre que sólo gracias a él pueden verse los progresos del alumno plasmados en el papel. O cuando el lápiz descubre que sólo a través de su servicio, el alumno podrá volcar sus conocimientos y expresarse en el papel. Así es como cada uno de ustedes tiene la oportunidad de sentirse verdaderamente “útiles”, y por eso, felices. Por eso pienso que quedarse escondidos en la casa es más huir del problema que enfrentarlo y resolverlo. Y por último, creo que yo, personalmente, los extrañaría mucho si ustedes dejaran de acompañarme a la escuela-
    La “Goma Reina” hubiese lagrimeado de haber poseído ojos. Pero era tan sólo una goma.
    -Pues bien- dijo la Goma -te ruego que me esperes aquí un rato- y se fue velozmente de la habitación.
    Aunque Sebastián no quería fallarle, ya era muy tarde y el sueño lo estaba venciendo. Pero antes de que se durmiera, la Goma volvió a la habitación. Sebastián no entendía muy bien lo que sucedía. Ella se limitó a decir:
    -A partir de mañana, todos estaremos nuevamente dentro de tu mochila. Te acompañaremos todo el año a la escuela-
    El rostro de Sebastián se iluminó de alegría. Fue la primera noche después de varias, en que pudo dormir plácidamente. Al día siguiente, los padres perdonaron a Sebastián, aunque éste no abundó en explicaciones.
    Y llegó así el tan esperado primer día de clases. Sebastián se dirigía a la escuela, cargando orgulloso su mochila y acompañado por sus mejores amigos. Y luego llegó el reencuentro, se izó la Bandera, se cantó el Himno Nacional e ingresaron al aula.
    -Ignacio Subieta…-
    -…presente-
    -Carlos Dana…-
    -…presente-
    -Mónica Prince…-
    -…presente…-
    Mientras la maestra continuaba tomando lista de asistencia, Sebastián, esperando escuchar su nombre para dar el "presente", pensaba: “Utiles Escolares…”, “¡¡…todos presentes!!”.
    Y sonreía, sin que nadie pudiera saber porqué.

    Cuento extraído del libro infantil: "La Laguna de los Milagros"



    Rudy Spillman
    LIBRO ABIERTO
  • Tono implícito

    2009 Nov 06




    “Ying y yang”.


    Explícitamente lo recuerda en blancos y negros patentes. Reviven insinuaciones su emblema tonal; claroscuros, límites: extremos. Aunque simbolice fronteras con nimios despuntes de equilibrio, una estática simbolización resguarda al verlo añejo y eterno.
    Pero ni siquiera sus elementos pueden devolverle apenas conformidad mientras persiste su intento, su añoranza para querer revelarlo; verlo tanto quieto como en movimiento: libre. Entonces se presenta adelante, lo observa y analiza. Estudia variaciones para comprender si es que ciertas implicitudes debajo contenga, mantenga. Ve su libertad aquietada, aunque su cautividad respaldada durante siglos de acuerdo a costumbres, tramas educadoras y tradiciones inexorablemente respetándolo.
    Pero insiste. Está inquieto, caviloso y dubitante: está contemplándolo. Y lo ve adelante. Lo escruta desde varios aspectos: desde el suyo, y del de aquellos. Y quizás hasta remueva su impasibilidad por no poder hallarlo acertado mientras quieto esté. O tal vez modifique su misma apreciación revolviendo su mirar hasta saberse librepensante con una cuota de tergiversada movilidad.
    Se revolucionarán sus sentidos. Verá lo oculto, esoterismos adentro explícitos aunque por afuera inaparentes. Verá su apreciación la fisonomía jamás hallada, ni posible para verificar; porque serán siempre las suyas esas opiniones amparadas sobre ansias revelatorias, audaces.
    Nunca podrán contrariarlo, ni oponérsele. Hará un análisis, un decodificado vislumbre sobre esas parcelas inmóviles donde muertos tonos se comparten tan sólo con un punto demostrando el equilibrio ideal cuando la realidad es y será –como lo ha sido- siempre continua, activa, en movimiento perpetuo.
    Se resolverá recordándolo asimismo latente y patente, ideal y real. Reconocerá ambivalencias cuando en frente lo vuelva a ver; pero hasta que rememorice, lo recomponga y se establezca analítico como hombre racional atravesando mileños mediante esa atrevida posición.
    Será un gris lo que siempre volverá a ver cuando detrás de blancos y negros la mezcla funda la vitalidad oculta del emblema; siendo implícita realidad, aunque explícitamente demasiada ideología demuestre.
    Será su recuerdo el esfuerzo por querer descifrarlo, desmitificarlo y ponderarlo como un aprendizaje que solamente a él sirva, retribuya, aunque con tono implícito.

    http://www.federicolaurenzana.blogspot.com/

Club de Poetas Libres

  • La esencia de la mirada

    2009 Nov 07



    ¿Sabemos cómo es mirar a los ojos? Dentro, muy dentro. No hay nada igual. No mirar con fijeza, sino mirar, mirar dentro, muy dentro. Traspasar el color y llegar ahí donde todo nace, donde todo es. Qué pocos son los que pueden hacerlo.

    Cuando miras y te meces ahí, en la mirada que es, en la mirada que da, en la mirada que sabe recibir, en la mirada que ve, en la mirada que enseña. Todo es, no hay más. Es como acariciar terciopelo con ella, de tan suave, de tan cálida. Es el tacto del alma. Un roce de nada, y sin embargo tanto que da la vida. Es en ese momento en el que no quieres nada más sino dejarte llevar por la brisa, vivir ahí y quedarte, acunarte en la sonrisa derramada por una vida que vive en el alma y que se entrega sin pedir nada. Alma de siglos. Y quieres morir ahí, seguir ahí, no ser nada de ser tanto, no en ti sino en otra alma, igual, unida, sentida, vivida.

    Ni sonreír puedes de tanta agonía concebida, de tanto placer. Es la mística de esa mirada, de esa unión de la vida. Paz sin límites. Muerte. Vida. Tú, yo, todo, nada, nadie más. Nadie más podría. Ni tan siquiera los dioses. Esencia de vida.

    ¿Sabemos cómo es mirar a los ojos así? Dentro, muy dentro. Puro deleite, armonía. Nada es igual a esa comunión. No hay ni habrá nada igual. Es la vida. El alma en el alma, a través de una mirada así, unidas.

    http://diegojlara.blogspot.com

    http://mirandofueradesdedentro.blogspot.com/


  • Amanecer despertante

    2009 Oct 30




    Duerme un sueño entre casas de carbón;
    sueña espectros sobre leños amontonándose:
    apilada organización considerándose posible.

    Una sobre otra madera entre remansas carboníferas hay;
    una sobre otra piedra ensimismadas en conjunto estático están:
    en hogares con fantasmas robles,
    en chimeneas ensoñándose para jamás despertar ni huir de oníricas representaciones egregias.

    Duermen ilusiones soñándose invulnerables detrás,
    velando una realidad diferente como órganon no optado.

    Duermen ideaciones adueñándose impresentables delante,
    reales como bosques sin arboledas.

    ¡Se incendia el hogar! ¡Se despierta el día!
    Y amanece sobre montículos ese recuerdo.
    Cenizas hay,
    vagas humaredas quedan;
    y ese onirismo persiste intuitivamente entre despiertos fuegos.

    http://www.federicolaurenzana.blogspot.com/